DESIGUALDAD LABORAL 2024

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La semana pasada, con motivo del Día Internacional de la Mujer, hablamos de conmemorar los logros que su lucha en todo el mundo ha alcanzado. No obstante, también mencionamos que aun queda mucho por hacer. Uno de los temas que definitivamente no está superado es la brecha laboral: a pesar de que las mujeres llevan décadas en el mercado laboral, las condiciones de trabajo para mujeres y hombre siguen siendo distintas y estas disparidades se manifiestan de diversas formas, que analizamos en este estudio.

En el ámbito internacional, la Organización de las Naciones Unidas tiene un indicador que señala la desigualdad en el acceso al trabajo, condiciones laborales y diferencias salariales entre hombres y mujeres. Este indicador, denominado “brecha de empleo”, muestra que sólo 44% de las mujeres están empleadas (56% están fuera de la fuerza de trabajo); en contraste, 68.1% de los hombres a nivel mundial se encuentran dentro de la fuerza laboral.     

Este percentaje de mujeres dentro de la fuerza de trabajo varía por regiones. El porcentaje más alto de mujeres que trabajan se encuentra en el África Subsahariana, con casi 60%. Le sigue América del Norte con 54.3%. En Europa casi la mitad de las mujeres forman parte de la fuerza laboral, una proporción similar a la de las mujeres en América Latina y el Caribe. En el norte de África y en los Estados Árabes, apenas 15.8% de las mujeres trabajan. En el caso de México, 4 de cada 10 mujeres integran la fuerza laboral, mientras que para los hombres esta proporción llega a 8 de cada 10.

Un tema fundamental de las brechas en el mercado de trabajo es la diferencia en la remuneración. A nivel mundial, por cada dólar de ingresos laborales que ganan los hombres, las mujeres ganan solo 51 centavos de dólar. En los países en desarrollo, la diferencia se acentúa y las mujeres ganan entre 29 y 33 centavos por cada dólar que recibe de ingreso un hombre. En los países desarrollados, las mujeres obtienen entre 56 y 58 centavos por dólar en comparación con un hombre. Aunque la diferencia todavía es notable, se considera que la brecha en esos países es la más cerrada. 

Por supuesto, sabemos que los factores culturales tienen gran peso en este tema de las brechas en le mercado del trabajo. En México, hay creencias y sesgos que influyen en las limitaciones laborales que padecen las mujeres. Para muestra, poco más de la mitad de la población del país cree que cuando una madre tiene un empleo remunerado sus hijos sufren y considera que si una mujer gana más dinero que su esposo, es casi seguro que esto ocasionará problemas.

Considerando estos hallazgos, es evidente que atender la brecha laboral de género requeire de acciones que van desde políticas laborales y de igualdad salarial hasta medidas para promover la inclusión y diversidad, pues además de la perpetuación de diferencias salariales —debido a prácticas discriminatorias en la contratación y promoción, así como a la falta de transparencia en la compensación—, las mujeres enfrentan segregación ocupacional, discriminación en ascensos y acceso desigual a oportunidades de empleo y desarrollo profesional.

Estas limitaciones para el desarrollo profesional de las mujeres suelen estar relacionadas con políticas y prácticas laborales que hacen imposible conciliar la vida familiar y el trabajo, obligando a las mujeres a renunciar a oportunidades de crecimiento en el ámbito laboral. Recordemos que la eliminación de la brecha laboral de género además de ser crucial para la equidad y la justicia, también es indispensable para el crecimiento económico y el desarrollo sostenible en todo el mundo.

Empecemos con el origen de esta fecha. Una de las primeras manifestaciones relacionadas con esta conmemoración ocurrió en Estados Unidos el 28 de febrero de 1909, cuando el Partido Socialista de América celebró el primer Día de la Mujer para recordar a las 15 mil mujeres que protestaron contra de las duras condiciones de trabajo y salarios más bajos en Nueva York. Además de este movimiento en Estados Unidos, en todo el mundo, a principios del siglo XX muchos grupos de feministas se movilizaron para exigir el reconocimiento de los derechos de las mujeres; sin embargo, esta conmemoración alcanzó la categoría de internacional hasta 1975, cuando la ONU estableció que en esta fecha se busca reconocer los actos de valor y determinación de las mujeres. Los colores asociados a las manifestaciones de este día son principalmente el verde que representa la esperanza y el morado que simboliza la dignidad.

Desde que el 8 de marzo se estableció como el Día Internacional de la Mujer, millones salen a las calles para recordarnos que esta lucha por un mundo con igualdad, libre de violencia, sigue. En la Ciudad de México, el número de asistentes ha aumentado: en 2023 se contabilizaron 90 mil asistentes, 10 mil más que en 2022. El año pasado, la segunda manifestación más grande del país se registró en Guadalajara (70 mil asistentes), seguida de Michoacán (25 mil), Zacatecas (15 mil), Veracruz (4 mil), Estado de México (3 mil), Oaxaca (500).

Este año, está previsto que la marcha del 8M en la Ciudad de México inicie su recorrido a las 4:00 pm desde la Glorieta de las Mujeres que luchan, para avanzar por Reforma, avenida Juárez, 5 de mayo, hasta llegar al Zócalo. Las autoridades capitalinas han anunciado que más de 2 mil elementos femeninos de la policía de la CDMX vigilarán la manifestación. También se han convocado marchas en otros estados de la República: Campeche, Chiapas, Coahuila, Estado de México, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.

Pero, ¿por qué marchan las mujeres el 8M? Seguro hemos escuchado esta pregunta más de una vez, porque entre algunos sectores existe la idea de que las demandas de los movimientos feministas tempranos ya están superadas (derecho al voto y el reconocimiento de otros derechos básicos). Sin embargo, aquí presentamos algunos datos para recordarnos que todavía hay mucho por hacer. México se encuentra en el lugar 33 de 146 en la edición 2023 del índice Global de Brecha de Género; el país cayó dos lugares en este índice en comparación con el año 2022.

Sobre las violencias que las mujeres mexicanas enfrentan diario, cabe señalar que 43% de las mexicanas han sido víctima de violencia sexual; 3 de cada 10 mujeres han sufrido violencia laboral; 72% de las víctimas de tráfico de personas son mujeres y se estima que en el país se cometen 10 asesinatos de mujeres al día. Por cada 100 mil niñas (0 a 17 años) se presentan 306 delitos, mientras que por cada 100 mil niños se presentan 151 delitos.

En lo que respecta al acceso a derechos y el ámbito laboral, casi la cuarta parte de las trabajadoras mexicanas han enfrentado por lo menos un acto de discriminación. La sobrecarga de trabajo de las mujeres es 4 veces mayor que las de los hombres. Sólo una de cada cuatro mujeres tiene un negocio y 80% son informales. Apenas cuatro de cada 10 mujeres tienen un cargo directivo en el sector público.

Que este brevísimo repaso de algunas de las situaciones que viven las mujeres en nuestro país sirva para pensar en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer un momento para reconocer y celebrar los logros, la lucha y la contribución de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad, pero sobre todo como una oportunidad de reflexionar sobre grandes pendientes en el camino hacia la equidad.

Esta fecha no es una ocasión para regalos o felicitaciones, es una ocasión para recordar que aún queda mucho por hacer para alcanzar la plena igualdad de género y un llamado a la acción para construir un mundo donde todas las personas, independientemente de su género, puedan vivir sin discriminación ni violencia y ejercer sus derechos humanos libremente.

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