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Inflación en México

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La semana pasada hablamos de un tema que nos afecta de forma cotidiana y que está en las noticias todo el tiempo: la inseguridad. En esta ocasión, hicimos un estudio sobre otro tema que también está muy presente en nuestra vida diaria y que, sin duda, no pasa desapercibido para las familias mexicanas: la inflación y el aumento de precios.

Empezamos preguntando a las personas por su percepción en el aumento del costo de determinados productos o servicios. 9 de cada 10 personas reportaron que, desde su perspectiva, los productos de la canasta básica han aumentado (abarrotes, frutas, verduras, tortilla, carne, pollo, productos de higiene). Casi la cuarta parte de los encuestados señalaron que el segundo grupo de bienes donde perciben el mayor aumento son los servicios del hogar (energía eléctrica, gas doméstico, agua, predial). Cerca de la cuarta parte de los encuestados respondieron que han notado aumentos en transporte y movilidad (gasolina, transporte, refacciones, servicio mecánico). Menos de 10% de las personas respondieron que perciben aumentos en bebidas, telecomunicaciones y vestimenta. 

Por supuesto, la percepción de estos aumentos no es igual para todos los niveles de ingreso, pues esto depende mucho de los bienes y servicios a los que cada sector destina sus ingresos. En el caso de la canasta básica y los servicios del hogar, las personas de menores ingresos perciben más estos aumentos por el costo de la tortilla y del gas doméstico. En cuanto a los costos de las bebidas, este aumento lo perciben en mayor parte personas de ingresos medios. Los hombres de ingresos más altos son quienes reportaron percibir más el aumento en transporte y movilidad, por los altos costos de la gasolina. 

Nos interesaba conocer cuáles creen las personas que son las posibles causas de la inflación en el país. Casi la mitad de los encuestados culpan a la economía mundial, mientras la tercera parte le atribuye al gobierno federal la responsabilidad del aumento en los precios. En menor proporción, una de cada 10 personas cree que los intermediarios (quienes venden a los vendedores finales) causan el aumento en los precios de bienes y servicios. 

La menor parte de las personas identifican como causas de la inflación a los vendedores finales (4%), productores (3%), la pandemia (1%). También un porcentaje menor asegura que todos tienen un grado de responsabilidad (2%), que nadie es responsable de la inflación (3%) o que hay factores diversos que influyen (delincuencia, gobierno estatal, aumento de la gasolina, empresarios, cadenas comerciales, sistema económico del país, guerra).

Ahora, ¿qué tanto consideran las personas que el aumento de precios ha afectado su economía y la de sus familias? Más de la mitad de las personas consideran que esto les ha afectado mucho (60%), más de la tercera parte señalan que les ha afectado algo (32%) y, sorprendentemente, encontramos a 8% de encuestados que consideran que la inflación no ha afectado sus finanzas personales ni familiares. 

Por supuesto, considerando que la mayoría de las personas se han visto afectadas por este aumento constante de precios, les preguntamos que han hecho para manejar esta situación. Casi tres cuartas partes de los encuestados respondieron que han reducido o eliminado la cantidad de productos que normalmente usan (77%), buscado fuentes de ingreso adicionales para que les alcance (76%) o han sustituido productos o servicios debido a su precio (70%).

La gran mayoría de las personas (92%) han reducido o cambiado sus hábitos de consumo en productos de la canasta básica, que, como mencionamos al principio, ha visto los mayores aumentos entre todos los bienes y servicios. En segundo lugar, los encuestados han ajustado sus hábitos de consumo en servicios de telecomunicaciones (44%), seguido de los servicios del hogar (17%), transporte, movilidad, vestimenta (10%) y bebidas (6%).

Como señalamos antes, la percepción de la inflación no es igual para todos los niveles de ingreso. De la misma forma, los ajustes en los hábitos de consumo a causa del aumento de precios también varían. En los niveles económicos medios y bajos las personas han eliminado o reducido consumo de productos de la canasta básica y servicios del hogar, por el aumento en abarrotes y en el costo del agua. La llamada Generación Z ha hecho ajustes en su consumo de servicios de telecomunicaciones. El aumento en los precios de la gasolina es uno de los que ha afectado y cambiado los hábitos de personas de todos los niveles de ingreso: bajos, medios y altos. 

Como vemos, las familias mexicanas hasta ahora han encontrado diversas formas de hacer frente a esta crisis de aumentos de precios. Todavía no sabemos cuánto tiempo más enfrentaremos esta inflación creciente, cuándo alcanzará su límite y qué tanto nos afectará en el futuro, pero la realidad es que sus consecuencias ya las padecemos todos los días.

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