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La semana pasada hablamos de los cambios que nos trajo la pandemia y mencionamos que algunos llegaron para quedarse, como las medidas de higiene para prevenir contagios, y otros parece que sólo fueron temporales para algunas personas, como el trabajo remoto o la posibilidad de trabajar desde casa. Esta vez preguntamos a las mexicanas y mexicanos si esta modalidad estaba en sus vidas antes de la pandemia, si sus trabajos la han adoptado de forma permanente y cuáles son los beneficios o desventajas que encuentran del trabajo en casa.

En principio, 6 de cada 10 encuestados que trabajan para empresas nos dijeron que antes de la pandemia sus empleadores no les permitían trabajar desde casa algunos días de la semana. Tres años después de que la mayoría de las personas tuvimos que dejar de asistir a nuestros espacios de trabajo regulares, la proporción no es muy diferente: actualmente, más de la mitad de las personas no tienen permitido trabajar desde casa.

Ahora, ¿cuáles son las principales ventajas de trabajar desde casa y cuál es el lado menos positivo de esta modalidad? La quinta parte de las personas señaló que el principal beneficio de trabajar en casa es el ahorro en el tiempo de traslados; 14.8% señalaron que no ir a las oficinas les representar ahorros económicos, 10.6% que les permite convivir más con su familia. Casi la mitad de los encuestados destacaron que los principales beneficios de trabajar desde casa se traducen en mejor calidad de vida y la quinta parte señalaron que esta modalidad les permite tener mejores condiciones de trabajo, porque tienen un espacio cómodo, mayor autonomía, mayor productividad.

Sin embargo, como todo, el trabajo en casa también tiene su lado negativo. Más de 20% de las personas señalaron que la principal desventaja del trabajo remoto es que se pierden las relaciones laborales, por la falta de contacto con colegas. Una proporción similar mencionó que esta forma de trabajar les ha traído más trabajo y más estrés, pues no hay balance entre la vida laboral y persona, la jornada laboral se extiende indefinidamente, pues jefes y colegas asumen que todas las personas están disponibles incluso fuera de su horario laboral. Contrario a quienes señalaron que el trabajo en casa representa ahorros, una de cada 10 personas respondió que tiene más gastos trabajando desde casa, pues deben invertir en sus propias herramientas de trabajo.

Considerando que algunas personas dijeron ser más productivas trabajando desde casa, quisimos comparar esto con las personas que no trabajan en una empresa. Los empleados de empresas son quienes reportaron mayor aumento en su productividad (45.9%), frente a 31.3% de quienes no trabajan en empresas y señalaron que el home office mejora su productividad. Más de la mitad de este grupo reportó que su productividad disminuye cuando trabajan desde casa.

Respecto al número de horas que las personas trabajan cuando lo hacen desde casa, una proporción muy similar de quienes trabajan para una empresa y quienes no, reportaron que trabajan más horas (39.0% y 37.7%, respectivamente); 37.4% de quienes no trabajan para una empresa respondieron que trabajan menos horas cuando hacen home office y 32.5% de los empleados de empresas señalaron que sus horas de trabajo disminuyen con esta modalidad.

Como el trabajo remoto llegó para quedarse, al menos para algunos sectores, las autoridades emitieron una norma que regula los derechos y obligaciones de las personas que trabajan más de 40% del tiempo desde su casa. ¿Las empresas están cumpliendo con los derechos que establece la norma? Revisamos tres: los empleados deben de recibir el equipo necesario para realizar sus actividades (como computadora y silla ergonómica); las empresas deben de hacerse cargo del pago de luz, internet y teléfono de sus empleados; los empleados deberán desconectarse al final de su jornada laboral.

En resumen, podemos decir que la mayoría de los empleadores no están cumpliendo con estas condiciones, con excepción de la entrega del equipo necesario para realizar sus actividades (49.1%). Por lo que respecta al pago de servicios, 6 de cada 10 empleados respondieron que sus empresas no están cubriendo estos gastos y casi 60% señaló que no necesariamente se desconectan al término de su jornada laboral, como establece la norma.

Más allá de lo que establezcan los empleadores o las autoridades, ¿las personas prefieren trabajar sólo desde su casa, en oficina o en ambas? Apenas 14.7% prefiere trabajar exclusivamente en oficina y sorprendentemente sólo 19.1% de las personas prefiere trabajar exclusivamente desde casa. La mayoría de los encuestados está de acuerdo en trabajar en ambos espacios, en el llamado esquema “híbrido”.

Como observamos con esta encuesta, el trabajo desde casa ofrece diversos beneficios, como la flexibilidad, la eliminación de desplazamientos y la posibilidad de conciliar la vida laboral y persona, además de reducir gastos como transporte y comida fuera de casa. Sin embargo, en un país como México, hay diversos desafíos, como la disponibilidad y calidad de la conexión a internet, así como la falta de espacios adecuados para trabajar en casa. También vale la pena considerar lo que varios de nuestros encuestados refirieron: el trabajo remoto puede causar una sensación de aislamiento y dificultar la colaboración y comunicación efectiva entre los equipos.

Sin embargo, para quienes ya decidieron que el trabajo a distancia es su mejor opción, es importante fomentar estrategias para promover la interacción y el trabajo en equipo a distancia, como el uso de herramientas de colaboración en línea. El trabajo remoto puede ser una oportunidad valiosa para aumentar la productividad y mejorar la calidad de vida de los trabajadores en México, siempre y cuando se atiendan los desafíos que representa.

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