ISRAEL VS HAMAS 2023

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Esta semana, sin duda el tema que ha ocupado la mayoría de la cobertura de noticias en medios tradicionales y en redes sociales es el conflicto entre Hamas e Israel. Este conflicto de larga data, que parece no tener fin, es sumamente complejo y aunque en un primer momento nos pueda parecer lejano porque está ocurriendo en el otro extremo del mundo, creemos que no podemos dejar de comentar esta situación. En esta ocasión hacemos un recuento de las distintas etapas del conflicto desde su inicio hasta los ataques más recientes que hemos visto en las últimas semanas.

El conflicto tiene su origen en la partición del mandato británico de Palestina en 1947: en ese año se aprobó que una parte del territorio palestino se destinara a la población judía afectada por el holocausto durante la Segunda Guerra Mundial. La población judía aceptó el plan, pero no la población árabe, con lo que dio inicio la guerra civil entre judíos y palestinos en 1948, año en que se declaró la Independencia de Israel. Este conflicto se extiende hasta 1987 y la ONU estima que ese periodo fallecieron 25 mil 306 personas. Entre los eventos más relevantes de estos años se encuentra la toma de Gaza por parte de Israel en 1967, después de lo que se conoció como la Guerra de los Seis días.

En 1988, una ola de protestas en Gaza y Cisjordania, que tuvo como resultado la muerte de varios palestinos a manos de las fuerzas israelíes, dio inicio a lo que se conoce como la Primera Intifada (1988- 1999). El aumento de la violencia en este periodo logró la integración de movimientos organozados que posteriormente fundarían Hamás, un movimiento islámico de resistencia que llama a la destrucción de Israel mediante la lucha por la causa del islam, la yihad. En estos años se registraron mil 506 muertes palestinas y 269 muertes israelís.

En 1988, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) aceptó la partición de Palestina en dos Estados que propuso la ONU; sin embargo, Israel y Hamás rechazaron la declaración, por lo que actores internacionales intervinieron en las negociaciones para que Israel y Palestina llegaran a una solución pacífica. En 1993 comenzaron las reuniones de los Acuerdos de Oslo, denominados así porque el proceso de negociación se estableció gracias a la intermediación del ministerio de asuntos exteriores de Noruega.

Sin embargo, la expansión contínua de asentamientos judíos en el territorio palestino en contra de los compromisos de los Acuerdos de Oslo tuvieron como respuesta la Segunda Intifada (2000-2007), otro estallido de violencia más exacerbada que en la Primera. Este brote de violencia coincidió con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, por lo que los aliados occidentales de Israel justificaron su respuesta militar.
En ese periodo se registraron 3 mil 904 muertes palestinas y mil 48 muertes israelís. En 2005 se bajó la bandera de Israel en Gaza, lo que simboliza el fin de 38 años de ocupación israelí en ese territorio palestino.

En 2008, en lo que se conoció como la Primera Guerra de Gaza (2008-2011) se registraron 2 mil 122 muertes palestinas y 66 muertes israelís. El origen de este periodo de conflicto estuvo en el bloqueo que se estableció a la Franja de Gaza con ayuda de Egipto. Un año después, Israel lanzó una ofensiva terrestre en Gaza que durante 3 semanas se enfocó en combatir a uno de los dirigentes de Hamás en territorio palestino.

Entre 2012 y 2014, ocurrió la Segunda Guerra de Gaza 2012- 2014 con un saldo de 2 mil 556 muertes palestinas y 97 muertes israelís, cuyo episodio más cruento fueron mil 500 ataques en ocho días. Durante la Tercera Guerra de Gaza (2015- 2021), se presentan enfrentamientos en la frontera de Gaza donde fuerzas israelís acaban con la vida de 58 palestinos y 2 mil 700 heridos (2018), Hamás atacó con 250 cohetes a Israel en 2019 y en 2021 Israel lanzó una ola de ataques consecutivos en respuesta a un ataque de Hamas. En este periodo se registraron mil 532 muertes palestinas y 136 muertes israelís.

El episodio más reciente de este conflicto inició hace un par de semanas con una ofensiva de Hamás contra Israel (lanzó 5 mil misiles en menos de 20 minutos) y hasta el momento ha cobrado la vida de más de mil civiles de cada lado. Israel demandó la evacuación de la Franja de Gaza en cuestión de horas y organismos internacionales han denunciado el uso de armamento ilegal en sus ataques contra Hamás y la población civil de Palestina.

El conflicto entre Hamas e Israel tiene importantes implicaciones geopolíticas en una región ya de por sí volátil y compleja. En primer lugar, este conflicto afecta significativamente las relaciones entre Israel y los países vecinos, especialmente aquellos que mantienen acuerdos de paz o relaciones diplomáticas limitadas con Israel. El recrudecimiento de la violencia puede poner en riesgo estos acuerdos y exacerbar las tensiones en la región.

Otro aspecto importante es el papel de las potencias globales, en particular Estados Unidos. La posición de Washington en el conflicto y su apoyo a Israel tienen un impacto significativo en las relaciones de Estados Unidos con otros países y en su influencia en el Medio Oriente. Por otro lado, Rusia, China y la Unión Europea también desempeñan papeles relevantes en el conflicto y en la búsqueda de soluciones.

Como mencionamos al principio, este conflicto aunque nos parezca lejano, tiene implicaciones globales, que sin duda llegan hasta nuestras latitudes. Sus repercusiones internacionales están relacionadas con la estabilidad de una región que es compleja, pero más allá de los impactos económicos, debemos de interesarnos en este conflicto por las afectaciones humanitarias. El número de desplazados no deja de aumentar cada día, así como las bajas civiles.

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