TRANSFORMACIÓN DE LA LECTURA EN LA ERA DIGITAL 2024

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Es común escuchar la afirmación de que en la era digital las personas ya no leen tanto como antes. Esta percepción puede estar basada en la proliferación de dispositivos electrónicos, como teléfonos inteligentes y tabletas, que han cambiado la forma en que accedemos a la información. Sin embargo, nos interesa saber si realmente las personas ahora leen menos y analizar cómo han evolucionado los hábitos de lectura en México y en el mundo.

Empecemos con los hábitos de lectura de la población adulta mexicana. 4 de cada 10 lectores leen libros, un promedio de 3.2 libros al año, para ser más precisos. Una proporción similar reportó leer contenido de páginas web, foros y blogs. 2 de cada 10 personas leen revistas. Los periodicos registraron el menor porcentaje de lectores (17.8%). Aunque es claro que la gente, en efecto, sigue leyendo, el porcentaje de personas mayores de edad que declararon haber leído algún material impreso o digital se redujo 12.3%, entre 2016 y 2023; en el transcurso de 2022 y 2023 se observó el descenso más pronunciado de los últimos cinco años (-3 puntos porcentuales en un año), después del repunte notable de lectores durante la pandemia.

Ahora, hablando de los libros, que sin duda siguen vigentes, lo que ha cambiado es el formato en que la gente los lee. En China, por ejemplo, 55% de los lectores prefieren los libros digitales, contra 33% de libros físicos. Por el contrario, en España el porcentaje de lectores de libros físicos es superior al de libros electrónicos: 52% frente a 36%; Estados Unidos reporta una tendencia similar, aunque la brecha no es tan notable: 34% prefieren leer en papel y 27% en digital. En nuestro país, los libros impresos todavía son los favoritos (44%), pero los libros digitales no están muy lejos en las preferencias de los lectores mexicanos (40%).

Otro formato que ha ganado popularidad entre los amantes de los libros en México es el de audiolibro. Por lo menos una cuarta parte de los lectores en México reportaron haber escuchado al menos un audiolibro. Este formato resulta particularmente conveniente, pues brindan la posibilidad de consumir contenido mientras se realizan otras actividades, lo que ha fomentado un aumento en su consumo.

Hablando de formatos de audio, se podría pensar que contenidos como los podcasts rivalizan con los libros; sin embargo, la realidad es quese han convertido en aliados para promover la literatura, pues algunos ofrecen audiolibros y discusiones sobre literatura, lo que atrae a nuevos lectores. Además, los podcasts se han convertido en una fuente popular de consumo literario: son un medio de entretenimiento y una fuente de contenido complementaria de los libros. Muestra de lo anterior es que más de la mitad de los oyentes de podcasts han tomado decisiones de lectura basadas en recomendaciones en podcast, lo que muestra la influencia de este medio.

Como vemos, la percepción de que las personas “ya no leen”, puede estar alejada de la realidad del consumo de literatura. Lo que sin duda es verdad, es que las y los lectores han modificado sus hábitos y los medios de consumo de conocimiento y entretenimiento. Afortunadamente, podemos comprobar que la lectura sigue siendo una actividad valiosa que ofrece una forma única de explorar nuevas ideas, expandir nuestros horizontes y sumergirse en un buen libro.

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